
Por Daniel Estrin
el lunes 27 de diciembre del 2010.


En mayo, un equipo liderado por Paabo dijo que tenían evidencias genéticas de que los neandertales y los humanos modernos se cruzaron, probablemente cuando los primeros humanos empezaron a migrar fuera de África.
El equipo también analizó un diente hallado en la misma cueva siberiana y descubrió que coincidía con el ADN del dedo de la mano. El molar de Denisova es mucho mayor que las grandes muelas traseras de los humanos modernos y su forma era más parecida al diente de un prehumano.
"Esperamos que estos resultados animen a los arqueólogos y paleontólogos a estudiar los lugares ocupados por los denisovanos", dijo Reich. "Todo lo que tenemos ahora es un hueso de dedo, un diente y un genoma".
Los científicos han especulado durante años con que varias especies de humanos diferentes vivieron a la vez en diversos momentos a lo largo del último millón de años. Sin embargo, muchos habrían vivido en zonas tropicales, donde los huesos no se preservan fácilmente.
La información del jueves añade pruebas de que muchos podrían haber sido especies de apariencia moderna que aún no han sido descubiertas.
"Análisis de ADN antiguo y moderno nos ayudarán a entender mejor nuestros propios mitos de la creación, e iluminarán los detalles de las manifestaciones moleculares en la cueva", dijeron los genetistas Carlos Bustamante y Brenna Henn de la Universidad de Stanford en California en un comentario.